Cómo hacer puerros en conserva | Puerros La Catedral de Navarra

Cómo hacer puerros en conserva

Te explicamos cómo hacer puerros en conserva mostrándote el proceso de elaboración de los puerros La Catedral de Navarra

Cómo hacer puerros en conserva

Cómo hacer puerros en conserva
Cómo hacer puerros en conserva

Muchas personas se preguntan cómo hacer puerros en conserva en casa. En este artículo te mostramos como es el proceso de elaboración de los puerros La Catedral de Navarra, un proceso de producción artesanal que da como resultado unos espárragos finos, tiernos y en su punto exacto de cocción. Puedes llevar a cabo este proceso, pero a pequeña escala, en tu propia casa para conseguir unos puerros en conserva caseros o puedes comprar puerros en conserva de La Catedral de Navarra con el mismo sabor y las mismas cualidades que los caseros. Los encontrarás fácilmente en nuestra sección “Otras verduras”.

1. Cultivo del puerro:

Los puerros La Catedral de Navarra son cultivados cerca de sus instalaciones de Mendavia. El objetivo es que pase el menor tiempo posible desde la recogida del puerro hasta su envasado y posterior comercialización. Una característica a destacar, es que todos los productos La Catedral de Navarra son recolectados en su punto óptimo de maduración, propiedad que confiere a sus productos un sabor y un aroma auténtico.

Cultivo del puerro

2. Limpiado y escaldado:

El siguiente paso para hacer puerros en conserva será su limpiado. Será necesario limpiar los puerros para extraer los posibles restos de tierra que puedan contener de su cultivo. Posteriormente serán escaldados en agua hirviendo para otorgarles esa textura tierna tan característica de los puerros La Catedral de Navarra. Cabe destacar que en esta conservera realizan el escaldado antes de ser pelados, característica que complica un poco más el proceso de elaboración del puerro pero que ayuda a conservar todo su sabor y aroma.

Limpiado y escaldado del puerro

3. Pelado del puerro y selección de tamaño:

Para hacer puerros en conserva, únicamente se emplea la parte blanca y blanda de la hortaliza. Como consecuencia, La Catedral de Navarra pone un gran esfuerzo en el pelado y limpiado del puerro, desechando la piel exterior, las hojas verdes y la barba de la hortaliza. El tamaño del envase determinará la altura a la que debe cortarse cada puerro. Si vas a hacer puerros en conserva tú mismo en casa, puedes guardar la parte verde para realizar un caldo posterior otorgándole un sabor exquisito.

Pelado del puerro y selección de tamaño

4. Calibrado del puerro:

Una vez conseguido un puerro tierno y limpio, será necesario su calibrado en función del grosor. Los puerros La Catedral de Navarra se caracterizan por ser unos puerros finos y poseer una textura blanda sin hebras que se deshace en la boca. Todo su proceso de elaboración artesanal da como resultado uno de los mejores puerros en conserva que existen en el mercado.

5. Envasado y autoclave:

El siguiente de los pasos para hacer puerros en conserva será su envasado al natural, ya sea en tarro o en lata. Una vez envasados, los espárragos son dirigidos hasta las máquinas de autoclave, una especie de horno de gran tamaño donde se realiza la esterilización del producto.

Envasado del puerro

6. Pero, ¿por qué comprar puerros de La Catedral de Navarra?

Porque La Catedral de Navarra es una de las más prestigiosas marcas de conservas vegetales de la huerta de Navarra. Una de las bases sobre las que se sustenta la empresa es que la región navarra les regala la exquisitez del producto mientras que ellos solo la preservan para los paladares más exigentes.

La Catedral de Navarra es la gran apuesta de la familia Sainz, que lleva más de 70 años en el sector de las conservas vegetales gracias a su compromiso con la calidad y a su respeto por los productos naturales. El esfuerzo de investigación de La Catedral de Navarra se dirige a mantener intactos el sabor, la textura y la franqueza de las verduras recién cosechadas. Los frutos son elaborados y conservados nada más llegar del campo, y cada paso del proceso vela por que no se pierda ni una pizca de su autenticidad.

7. Historia de LC

La historia de La Catedral de Navarra se remonta a la primera mitad del siglo pasado. Durante la Guerra Civil Española, las madres de los soldados ya conservaban vegetales, guisos y patés para sus hijos, y en la posguerra era también fundamental guardar el máximo de alimentos en su temporada para disponer de ellos todo el año. Las conservas se convirtieron en algo necesario y cotidiano, sobre todo en regiones como la ribera navarra, donde la fértil huerta regalaba productos exquisitos que merecía la pena guardar.

Petra López, abuela del actual propietario de La Catedral de Navarra, comenzó entonces en Mendavia un pequeño negocio de cerrado de botes, combinando el conocimiento del campo con un marcado carácter emprendedor. Ella y su familia sellaban con estaño tanto sus propias conservas vegetales como las que preparaba en sus casas la gente del pueblo. A mediados de los años 40 vendían ya alcachofas, tomate, pimientos, espárragos blancos y puerros. Desde entonces, todos los esfuerzos de la familia se han dirigido a obtener las mejores verduras y conservar intacto su sabor, lo que ha convertido a La Catedral de Navarra en un sinónimo de calidad.

8. LC, sinónimo de calidad

Los productos de La Catedral de Navarra poseen numerosos certificados de calidad que avalan la exquisitez de sus productos. Entre ellos destacan las denominaciones de origen: Piquillo de Lodosa, Alcachofa de Tudela, Espárrago de Navarra y Aceite de Navarra. Pero también poseen los certificados: IFS, Cultivo Ecológico y BRC.

La Catedral de Navarra cuenta cada vez con más cultivos de agricultura ecológica, gracias a los cuales ha obtenido la certificación europea para estos productos. Con este sello, se garantizan prácticas como la rotación de cultivos, los estrictos límites en el uso de productos químicos o el cultivo de variedades autóctonas.

La BRC es una norma desarrollada por el Consorcio Británico de Detallistas (British Retail Consortium) en 1998 que garantiza la seguridad y controla los requisitos legales de los proveedores. El BRC se basa en el análisis de los riesgos en puntos críticos de control (HACCP), el sistema de gestión de la calidad, ambiente de la fábrica, control del producto y control de los procesos y trabajadores.

Por su parte, la norma IFS (International Food Standard) es imprescindible para exportar a Francia y Alemania, aunque otros países como Suiza, Austria, Bélgica o Polonia están apostando también por este modelo. Con el mismo objetivo de seguridad alimentaria que la BRC, nace en el 2002 cuando la Unión Federal de la Asociación y la Distribución alemana (BDH) y la Federación del Comercio y la Distribución Francés (FDC) la desarrollan bajo el paraguas de la Global Food Safety Initiative.

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