Las mejores fábricas de anchoas en Santoña

Las anchoas de Santoña, son uno de los grandes productos de la gastronomía cántabra. Este pescado se encuentra en todo el mar Mediterráneo y en la costa atlántica de Europa y África, pero es la del mar Cantábrico la más valorada por la calidad de su carne y grasa.

Después de un proceso de curación en sal que en muchos casos ha superado los 6 meses, la anchoa de Santoña pescada en el mar Cantábrico durante la campaña de primavera ya está preparada para su comercialización. Hay muchas conserveras en Santoña, por ello os presentamos un pequeño listado de las mejores anchoas del cantábrico que podréis encontrar.

Anchoas San Filippo: Esta conservera se encuentra en la localidad de Argoños (Cantabria). En Ignacio San Filippo realizan una anchoa de una calidad superior, de gran tamaño y una textura exquisita; para muchos, se trata de la mejor entre toda la variedad de anchoas de Santoña. A pesar de tener un precio un poco alto -35€ la lata de 200gr.- encontrar esta anchoa en el mercado es muy difícil debido a su limitada producción.

Ría de Santoña: Una anchoa de buen tamaño, tierna, sin espinas y que se puede distinguir por tener el punto de sal correcto. La pandereta de 200gr. Ría de Santoña, se pueden encontrar por unos 25€, lo que resulta una excelente relación calidad-precio.

Don Bocarte: Elegidas cuidadosamente en la lonja, las anchoas de Don Bocarte se someten a un proceso de producción artesanal, que tiene como resultado un producto de extrema calidad. El precio de la pandereta de 180 gr. ronda los 26€.

Conservas Emilia: Una de las conserveras de Santoña más conocidas, que lleva en activo desde los años 80. Su producción es artesanal y se elabora con anchoas del mar Cantábrico. El tarro de 170gr. anchoas Emilia cuesta alrededor de 16€.

Pandereta anchoas Santoña
Pandereta de anchoas de Santoña

Las conservas de Santoña en lo más alto

Este gran producto que el mar nos ofrece puede encontrarse durante todo el año, pero es entre Abril y Junio, antes del desove, cuando se obtienen las anchoas del cantábrico de primera calidad.

Son varias las conserveras de la provincia cántabra que elaboran este preciado manjar; desde Castro Urdiales hasta San Vicente de La Barquera. La conserva de anchoas no es nueva, de hecho se sabe que los Fenicios y los Romanos ya utilizaban esta técnica, así como los pueblos mediterráneos hasta nuestros días.

Fue a finales del siglo IX, cuando los Sicilianos, buscando caladeros alternativos a los suyos, se asentaron en Santoña con su industria conservera. Convirtieron así, al pueblo de Santoña, en una de las zonas pesqueras de mayor producción en Europa, y a la anchoa, en el modo de vida de los Santoñeses.

Debido a que los hombres, tradicionalmente salían a la mar, eran las mujeres las que se quedaban en tierra realizando las labores de preparación para la conserva del “bocarte”. La delicadeza y dedicación con la que realizaban esta labor artesanal, convirtió a las anchoas en un gran producto.

Hoy en día, la automatización de los procesos productivos, el tratamiento artesanal de la anchoa, la calidad de la misma y el respeto que le tienen al medio ambiente, han convertido a las conservas de Santoña en una de las mejores conservas del cantábrico y en un gran ejemplo a nivel europeo entre las empresas en el sector de la alimentación.

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