Bombones de higo


Los bombones de higo o Rabitos Royale es un bombón de higo relleno de trufa de chocolate negro al brandy, trufa de chocolate blanco y fresa o de trufa de chocolate con leche y caramelo. Esta creación original está elaborado en Extremadura a partir de ingredientes seleccionados.

Historia de Rabitos Royale

Situado en la comarca de Montánchez, en la carretera que une Cáceres con Don Benito, nace Almoharín, una tierra de abundantes encinas, alcornoques, retamas, jaras y romero, pero sobre todo un lugar que es conocido por su producción de higo. De hecho, son muchas las familias que viven de este fruto en esa zona. Es el caso de los Valero. Ellos han sabido dar con una receta que ha conquistado el paladar de 23 países repartidos por diferentes continentes.

La clave de su expansión se basa en la mezcla de la tradición y la originalidad, una fórmula creada en 1989. Fue ese año cuando al matrimonio formado por Senador Valero y Felipa Nieva se le ocurrió unir el higo seco con chocolate. Seguidamente, con esa idea en la cabeza, decidieron construir un pequeño almacén en el pueblo, reclutaron a un pastelero amigo de la familia y tras 18 meses de prueba consiguieron dar con lo que buscaban: el bombón de higo que hoy se conoce como Rabito Royale.

Ya han pasado más de dos décadas desde que se puso en marcha la empresa La Higuera, un negocio que cuenta con una media de 20 empleados y cuya forma de trabajar poco ha variado en ese tiempo. Tanto es así que el proceso de elaboración sigue siendo el mismo. Eso sí, se han adaptado a las nuevas tecnologías.

Elaboración de los Bombones de Higo

En primer lugar, los higos son lavados con maquinaria especializada y posteriormente se secan en una sala. Más tarde, se introducen en sacos, los mismos que cada día cogen las trabajadoras de la fábrica para hacer el proceso de selección. Algunas trabajan en esa labor desde hace muchos años. «Los elegimos por tamaño y calidad. En eso somos muy estrictas y es que no todos pueden convertirse en bombones», detalla Purificación Pablos, extremeña que lleva 24 años en La Higuera. Toda su vida está ligada a esta fábrica donde también trabaja su hija Inmaculada Corrales.

«Algunos de los que no son válidos se utilizan para pasta de higo, con los que hacemos nuestro chocohigo, otro producto que también está bañado en chocolate», detalla Mónica Arjona, Directora del Departamento Comercial.

Tras la selección se procede al relleno de trufa, un ingrediente que elaboran ellos mismos. Luego, la materia prima pasa por una larga cinta y tras tomar una ducha de chocolate, su aspecto cambia de color y de textura. De este modo, los higos se convierten en bombones. Ya solo queda etiquetar e introducirlos en la caja que será presentada al cliente.

¿Quién consume los bombones de higo?

El destinatario vive mayoritariamente en España. «Tenemos empresas con las que trabajamos a nivel nacional. Pero sobre todo estamos en Extremadura. Nos han copiado varios negocios de la región», confiesa Arjona.

También han cruzado las fronteras españolas. Lo hicieron por primera vez en el año 2000. De hecho, en 2006 obtuvieron el primer premio como mejor dulce en la Nancy Food Show de Nueva York, reconocimiento que les sirvió para dar el salto definitivo a la exportación. Hoy llegan hasta países como Estados Unidos, Japón, Rusia y China.

En Europa también los conocen. Inglaterra, Holanda, Alemania, Italia y Dinamarca son solo algunos de ellos. En Sudamérica todavía no han encontrado su sitio. Sin embargo, no descartan tener presencia en países latinoamericanos en un futuro.

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