Foie Gras Micuit


En nuestra tienda online podrás comprar micuit de la mejor calidad y fabricado por las mejores marcas. El micuit, a diferencia de la conserva de foie-gras, propio del país vecino galo -territorio con gran tradición en la explotación de patos y ocas-, es igualmente hígado del animal solo que en este caso semi-cocido. El término micuit proviene de la expresión francesa: midi cuit, es decir, medio cocido, por tanto, estamos ante una semiconserva, lo cual permite mantener mejor las propiedades y el sabor del producto, sin embargo, reduce su tiempo de conservación de cinco a menos de un año. Compra Micuit de pato y oca de la mejor calidad y al mejor precio.

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En nuestra tienda online podrás comprar foie gras micuit de la mejor calidad y fabricado por las mejores marcas. El micuit, a diferencia de la conserva de foie-gras, propio del país vecino galo -territorio con gran tradición en la explotación de patos y ocas-, es igualmente hígado del animal solo que en este caso semi-cocido. El término micuit proviene de la expresión francesa: midi cuit, es decir, medio cocido, por tanto, estamos ante una semiconserva, lo cual permite mantener mejor las propiedades y el sabor del producto, sin embargo, reduce su tiempo de conservación de cinco a menos de un año.

El micuit, al igual que el foie-gras, puede ser tanto de oca como se pato. Muchos de vosotros os habréis preguntado cual de los dos es mejor, y aunque popularmente se cree que el de oca es de mayor calidad, no es más que una leyenda popular. En realidad no hay uno mejor que otro, simplemente son diferentes. Mientras que el foie gras de pato tiene un sabor más intenso con cierto punto de amargor, el sabor del foie gras de oca es más suave llegando incluso a poseer un toque dulce. El color es otra de las características por las que podemos diferenciarlos, color marfil el de pato y color rosáceo el de oca.

Otro de los aspectos clave es la terminología. Hay que tener claro cuales son las diferencias entre las distintas variedades que nos ofrecen los hígados de estas dos aves. El foie-gras “entier” (entero) proviene de un único hígado de pato u oca y puede ser la pieza completa o parte de éste. El “bloc” es la reconstrucción a partir de trozos de un hígado de oca o pato. Por su parte, en el “parfait” intervienen hígados de otras aves. El “cuit” (cocido) es una conserva que ha seguido un proceso de esterilización. El “mi cuit” es una conserva pasteurizada (oficialmente una semi conserva). Debe guardarse en el frigorífico y no aguanta más de 4 semanas.

En cuanto a los orígenes de esta delicatessen se remontan a hace más de 4.500 años y una muestra de ello es el detalle de un fresco en una tumba egipcia, en el que está representado un esclavo alimentando a una oca con higos. Las orillas del Nilo eran un punto de paso en la emigración de las ocas y patos; los egipcios pudieron observar la facultad natural de estas aves para acumular reservas de grasa antes de afrontar el viaje de regreso.

Por su parte, el hígado graso aparece por primera vez en una mesa romana en el siglo I antes de Cristo, en un banquete narrado por Horacio. Es durante el periodo romano cuando se consumía principalmente en la provincia pero poco a poco fue extendiéndose también por distintas partes de la Galia romana. En los siglos XVII y XVIII, la producción de palmípedos grasos es una de las bases de la alimentación en el campo ya que el congelador llega mucho más tarde.

En el siglo XIX, el perfeccionamiento de los procedimientos de esterilización favorece la emergencia de conserveros, que se convertirán luego en grandes firmas y , a través de la difusión de sus Foies Gras por todo el mundo, serán uno de los blasones de la gastronomía francesa. En esa época, el Foie Gras forma parte del patrimonio culinario y cultural de Francia.

Desde Calidad Gourmet te recomendamos un par de recetas para disfrutar al máximo del sabor que nos ofrece este producto gourmet que además, tiene importantes propiedades nutricionales. Por un lado, es útil para combatir la anemia por su alto contenido en hierro y por otro lado, gracias a que es una rica fuente de Vitamina A resulta beneficioso para la visión, especialmente la nocturna. Por ello, unos deliciosos profiteroles de boletus y crema de foie gras son una sabrosa receta que no puede faltar, por ejemplo, en una cena de Navidad. Otra estupendo capricho para el paladar pueden ser falsos raviolis de calabacín relleno de setas y foie-gras o una sopa de foie gras que resulta ligera y cremosa, se convierte en un manjar si además se acompaña de unos galets rellenos de boletus y rape, una estupenda mezcla de mar y montaña.