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Magret


En Calidad Gourmet, tu tienda de alimentación online, podrás encontrar magret de pato de origen francés. El magret es la parte de la pechuga de patos cebados cuyo hígado ha sido utilizado para la producción de foie-gras. La carne de magret o pechuga de pato destaca por su alto contenido de proteínas de calidad y su alto aporte vitamínico. La carne del pato es roja y posee propiedades nutritivas muy interesantes: alto contenido en vitamina B5, ácidos grasos y es una carne roja con un porcentaje alto de proteínas. La piel del magret proporciona ácidos grasos monosaturados y polinsaturados que combaten el colesterol malo. Solo puede denominarse magret a pechugas de pato cuyo peso sea superior a los 300 gramos.

Comprar magret de pato

Un pato tiene: dos pechugas, dos muslos, dos alas, dos solomillos, el cuello, la cabeza, la molleja, el hígado y el corazón, y todo lo mencionado, se aprovecha. El pato es en Francia lo que el cerdo en la península y, además de ser el animal más apreciado y consumido, también se utiliza todo de él. Tanto es así que, hace muchísimos años hasta al pico del pato se le daba uso pues eran utilizados como botones de marcas de la alta costura.
La historia del magret nace hace relativamente pocos años. En los años 60 en la ciudad de Auch (Pirineos franceses) un joven chef Andre Dauguin, que por aquel entonces ya tenía varias Estrellas Michelin, comenzó a preparar las pechugas de pato como si fueran solomillo. Desde entonces se grabó en lo más profundo de la gastronomía francesa y surgieron innumerables formas de prepararlo.
Sin embargo, para que las pechugas de un pato sean consideradas magret tienen que proceder de patos cebados y criados para la producción de foie-gras, debido a su alto contenido en grasa y además deben pesar, al menos, 300 gramos. Debido a la gran consistencia que adquiere esta pieza del pato, en su forma curada y ahumada puede llegar a convertirse en jamón de pato.
En España triunfó más el cerdo. No obstante, en la Transición, debido a que supuso una época de profundos cambios, también lo fue en la forma de comer. Con la Transición, a España llegaron innovaciones como la “nouvelle cuisine” de la mano de los cocineros guipuzcoanos. Con la popularización del foie-gras y de la carne de pato en general, el magret vivió sus gloriosos años.
En España se crían actualmente unos 2 millones de patos, repartidos en granjas de Cataluña, País Vasco, Navarra y Castilla León. El 80% de ellos se destina a la obtención del hígado para elaborar patés y foie, mientras que del 20% restante se aprovecha la carne.